El Digital Water Pavilion reabre sus puertas con actividades

7 de Octubre, 2008

El Digital Water Pavilion albergará del 7 al 11 de octubre una variada programación cultural en la que se darán cita arte, cine, música y videojuegos.

Desde el martes y hasta el próximo sábado, con motivo de las Fiestas del Pilar, el DWP, situado en la Avenida de Francia frente al Pabellón Puente, ofrecerá diferentes actividades culturales de promoción de artistas jóvenes emergentes.
La primera cita la protagonizará el martes 7 de octubre, a las ocho de la tarde Alejandro Cortés, joven ilustrador y fotógrafo zaragozano autor del libro La Charrada, que mostrará en el DWP una retrospectiva de su obra en soporte digital. A él le sucederá un ciclo de cortometrajes el miércoles y música en acústico y en directo a partir del jueves de la mano de grupos de referencia del panorama musical zaragozano.
Además, durante estos días, se habilitará una Zona Libre de Videojuegos Sociales, dónde los visitantes podrán probar videojuegos de última tendencia, como Wii Sports, Mario Kart, Guitar Hero, Naruto… Se realizarán diversos torneos a lo largo de la semana. 

Exposición digital del artista zaragozano Alejandro Cortés.
7 de octubre, a las 20.00h (inauguración)
8-11 de octubre, a partir de las 21h.
Alejandro Cortés es uno de los jóvenes artistas emergentes con más proyección dentro del panorama cultural zaragozano. El acto gira en torno a la exposición digital de buena parte de su obra en diferentes series de fotografías e ilustraciones digitales sobre una pantalla.
 

Tarde de cine en corto
8 octubre, a partir de las 20h.
Se trata de un ciclo de cortometrajes proyectados en una misma tarde en la pantalla central del DWP, todos ellos realizados por jóvenes autores con preferencia de zaragozanos y aragoneses. Las proyecciones de cortometrajes en el DWP tiene como fin la difusión de cortometrajes en Zaragoza, la atracción de público interesado en cine y la identificación del DWP como espacio cultural.

Tabla aeróbica nº4 (entramiento para pintores): Gonzalo de Pedro (2007)
Muybridge 2.0: Gonzalo de Pedro (2007)
Nave#527: Iván Castell
Out of time: Antonio Valdovin
Impulso

En la Ziudad: Música en directo y en acústico.
9 – 11 octubre, a partir de las 20:00 h

El objetivo claro de esta actividad es acercar la música en directo de grupos emergentes zaragozanos. Baskerville y Horas Perdidas han confirmado ya su asistencia

Zona de videojuegos
Toda la semana de 17-19h. , sábado de 11:30-13:30h.
Zona de “videojuegos sociales” de última tendencia abierta a todos los públicos: desde juegos de carreras, pasando por los de inteligencia, micrófonos, guitarras y baterías e, incluso, simuladores de baile. Torneos a lo largo de todo el día en
diferentes plataformas (Wii, X360, PS3…), punto DS o PSP a zonas determinadas…

 

Concurso de fotografía en las XII Jornaicas de Manga y Anime de Zaragoza

20 de Septiembre, 2008

 

Durante este fin de semana, 20 y 21 de septiembre, se realizan en el Centro de Historia las Jornaicas de Manga y Anime, cargadas de actividades, concursos, proyecciones, conciertos, mesas redondas y, por supuesto, muchas otras sorpresas.

ZaragozaDirecto.com y la Asociación Tatakae convocan un concurso en el cual los visitantes de las Jornaícas pueden convertirse en reporteros virtuales del evento. Las bases del concurso son:

  1. Se deberá subir a www.zaragozadirecto.com una selección de las mejores fotografías y vídeos de las Jornaícas, con un máximo de 15 por persona.
  2. Se enviará un mail a info@zaragozadirecto.com con el asunto “Concurso Jornaícas”, que incluirá el enlace directo al perfil del usuario.
  3. El plazo límite para subir las fotografías y el envío del correo será el miércoles, 24 de septiembre de 2008.
  4. Ganarán los 4 mejor albumes de fotos y vídeos.
  5. Habrá un premio especial para el álbum más friki, que irá al que haya hecho la mejor foto de frikis en un entorno urbano. Cuanto más conocido sea ese entorno, mejor.

 

Propuestas digitales en Expo 2008

1 de Septiembre, 2008

Mónica Giménez López

Las Exposiciones Internacionales reúnen una centena de pabellones que, de diferentes países, regiones y organizaciones, muestran sus mejores galas a los visitantes de la muestra. La amplia oferta de proyecciones audiovisuales se ha convertido en una de las atracciones imprescindibles en Expo Zaragoza 2008, pero sólo unas pocas han desarrollado la idea hasta presentar la tecnología como medio de “relación” entre las personas y la información, aportando la oportunidad de interactuar al visitante con las imágenes.

Hoy hemos querido acercarnos a Expo Zaragoza 2008 y destacar alguno de estos innovadores referentes en el que las nuevas tecnologías son capaces de dialogar con el usuario de una forma natural, como es a través de la vista, el sonido y el tacto.

El Pabellón de Acciona muestra 3 áreas de exposición, pero es la Zona Agua la que nos interesa especialmente. Acciona ha creado un entorno virtual envolvente que sumerge al visitante en un mundo imaginario donde cada acción tiene un efecto inmediato sobre la imagen. Se trata de una proyección de 10 minutos que abarca 3 ambientes muy diferentes, permitiendo actuar, sentir y experimentar sensaciones. Un amplio equipo técnico (infrarrojos en toda la sala que detectan el movimiento, 13 ordenadores que controlan las imágenes y el audio…) consiguen efectos que hacen disfrutar a los más pequeños e impresiona a los adultos: un lago de agua que deja el rastro de los paseantes, flores e insectos que se mueven y cambian de formas al ser pisados, bloques de piedra que cambian de color y ganan velocidad al ser tocados…

 

 

 

 

Por otro lado, el Pabellón de Navarra utiliza la imagen de personas para realizar la interacción: diferentes personajes reales, al detectar el movimiento del visitante delante de la pantalla, hablan y cuentan su historia para mejorar la situación social y medioambiental del planeta. Parece sencillo pero, a pesar de que el personal del pabellón insiste en explicar el funcionamiento, los visitantes acceden a la sala y esperan a que el audiovisual comience a funcionar. La gente se sorprende cuando los personajes proyectados cercanos a ellos les comienzan a hablar directamente, de tú a tú.

 

El Pabellón de Portugal, que ha sido anteriormente comentado en este blog, propone a los visitantes que se comprometan con el medioambiente y “cacen” con su mano diversos objetivos relacionados con cuidar el agua y su entorno. En un contador final, aparece un recuento diario en el que podemos observar el número de personas que han apostado por cada concepto.

El Pabellón de Galicia ha sabido crear un espacio de arte digital mediante una pantalla formada por pequeños recipientes de agua procedente de fuentes, ríos y playas de la zona, que va tomando diversas formas y colores dando la bienvenida con imágenes de flamantes paisajes. Los visitantes, acomodados en los sillones y con música relajante chill-out, pasan horas delante de la pantalla.

El Pabellón de África Subsahariana posee uno de los exteriores más atractivos, tanto de día como de noche, puesto que la fachada varía según la iluminación. Por ello, se comenta que es una fachada “viva” y que reacciona según el entorno. El exterior presenta pequeñas placas de metal reflectantes que, durante el día, producen formas que recuerdan al movimiento del agua o del desierto y, por la noche, las luces alternan imágenes de la salvaje sabana africana. Para conseguir este efecto, el video en escala de grises es traducido a las luces fluorescentes y leds de la fachada. Es la intensidad de la luz la que marca las tonalidades más claras y oscuras de la imagen. Una auténtica maravilla para el espectador. Ferrán Casanovas, coordinador del Pabellón, nos comenta entre risas el temor anterior a la Expo en el que la gente quisiera llevarse las placas de recuerdo.

 

Por último, el Pabellón del Agua Digital, en una de las entradas de la Expo, ofrece a los paseantes múltiples posibilidades de interactuar con sus cortinas de agua. Hasta aquí, dejamos las apuestas interactivas digitales más arriesgadas e innovadoras que dejan atónitos a la mayoría de los visitantes.

 

Y es que, por si no se habían dado cuenta, el futuro ya está aquí.

Sencillez rockera

31 de Agosto, 2008

Jorge Barbó | ZaragozaDirecto

Fotografía: Fernando Maquieira | quiquegonzalez.com

De él dicen que es la eterna promesa del rock español, aunque tras siete impecables trabajos discográficos en el mercado, Quique González hace mucho que dejó de ser una promesa para convertirse en todo un artista consolidado.

Sin embargo, el pupilo de Enrique Urquijo huye de toda esa parafernalia que, en teoría, debe rodear a una estrella del rock. Él, junto a su banda, entra en su camerino del Anfiteatro 43 de la Expo con un balón bajo el brazo, como un chaval dispuesto a pasar una tarde entre amigos. Allí, se presenta con timidez pero con una familiaridad reconfortante.

Toma asiento y con sencillez y cercanía invita a que yo también lo haga. “Igual me tengo que largar corriendo a la prueba de sonido”, se apresura a decir, disculpándose de antemano. “Tranquilo Quique, prometo ser lo más breve posible”…

Para los que conocemos tu música, nos da la sensación de que en Averia y Redención ha habido un cambio, más “moderno”, ¿hasta qué punto tu nueva banda y la salida de Carlos Raya y Toni Jurado han tenido que ver en ese cambio de rumbo?

Bueno, siempre he intentando hacer discos distintos de los anteriores, que fueran distintos entre sí, buscar nuevos caminos. Esta vez ha coincidido con que he dejado de trabajar con Carlos Raya, con el que había trabajado en mis seis discos anteriores. Avería y redención lo hemos hecho de una forma muy grupal, entre la Aristocracia del Barrio y yo, entre los cinco y supongo que por eso suena un poco diferente.

Quizás en ese cambio también tengan que ver proyectos como el Laboratorio ñ que compartiste con Xoel –Deluxe-, Iván y Amaro Ferreiro y los Pereza…

Creo que sí, que a todos nos impactó, nos influyó de una manera u otra juntarnos en Buenos Aires durante aquella etapa. No sabes cuantificar en qué medida te ha influido, pero sin duda para mi Argentina y Buenos Aires siempre han sido una gran fuente de inspiración para componer canciones.

Precisamente con tu buen amigo Miguel Conejo –Leiva, vocalista de Pereza-, tienes un proyecto entre manos ¿Cómo va Autopista hacia el zulo y para cuándo un vinilo?, porque tú Quique, eres vinilista…

Claro que soy vinilista. Yo creo que el vinilo saldrá el año que viene, pero es un grupo entre amigos sin muchas pretensiones y hemos grabado unas cuantas canciones y lo editaremos nosotros mismos, seguramente. Es más una forma de juntarnos y pasarlo bien haciendo música estando juntos con gente con la que estás a gusto. Es un placer, un gustazo tocar con César, con Miguel, con Mac y con Charly…

Quique, en el documental ¿Dónde están las gafas de Mike?, te pudimos conocer mucho mejor ¿No has tenido miedo a desnudar tu vida demasiado ante la cámara?

No, porque no era consciente de que lo estaba haciendo. Tuve la suerte de que lo hizo Mac, y es un tipo que me conoce muy bien y yo sabía que no iba a poner nada con lo que estuviera mal. En ese sentido, me dio tranquilidad. También, como no lo veo…, quizás si lo vuelvo a ver algún día digo: ¡Ahí va, estaba enseñando demasiado! Pero en principio, no sé, al final, salgo ahí, viajando y haciendo canciones que es lo que yo hago.

Alguna vez has dicho, parafraseando al gran Billy Wilder, aquello de “no creo en Dios pero creo en Bob Dylan”, ¿cómo fue compartir escenario con Dios en Jaén?

Bueno, fue una gran experiencia, claro. No le dije nada, porque como siempre le digo a mis amigos, ¿qué le vas a decir a Bob Dylan? Sólo estar allí y compartir ese espacio de tiempo y estar tocando tus canciones antes justo de que salga el héroe a tocar las suyas, es una sensación muy grande y me acordaré siempre de ese momento.

Dicen que Dylan está algo cascado ya…

No (sonríe). Estaría cascado si estuviera en casa, pero un tío que hace 200 y pico conciertos con 65 años o así y vive en una roulotte y hace once conciertos en España en un verano, me parece que está en plena forma y, además, tiene un concierto fantástico.

¿Has escuchado a Jacob?

Sí, me encanta el disco, me gusta mucho. Soy muy fan de Rick Rubin, que es el productor también. Me encantan los discos acústicos. Me gusta mucho como canta y llega más lejos y más hondo que con los Wallflowers –su banda- , aunque también me gustan mucho.

¿Se merece, entonces, ser un Dylan?

Ni siquiera tiene el apellido Dylan (sonríe), también lo ha adoptado, pero sin dudas se lo merece, es un grande…

Hoy estás, aquí en el Anfiteatro 43 de la Expo, en un sitio enorme. Hace unos meses llenaste el Palacio de Congresos de Madrid, ¿echas de menos garitos como aquél Rincón del Arte Nuevo que te vio nacer?

No, porque sigo tocando en sitios así, no habitualmente o no de una forma programada, pero me gusta estar en los clubs por las noches y muchas veces estoy en Madrid, en Santander o en Gijón y acabo tocando en un sitio y tengo esa cercanía que no tengo en sitios más grandes y realmente he ido tocando, hoy es una excepción porque tocamos en un sitio inmenso, en los sitios en la medida de las posibilidades y del público que demandaban nuestra música.

Comenzaba esta charla preguntándote por tu cambio de estilo, pero, ¿ha cambiado en algo Enrique González Morales?

Bueno, supongo que sí, y espero haber cambiado algunas cosas (ríe)…

Dicho de otro modo, ¿qué queda de aquél Quique que apareció con Enrique Urquijo tocando Aunque tú no lo sepas?

Yo que sé, la misma ilusión por hacer canciones, por tocar. Sigo creyendo mucho en mi oficio y en la gente que toca conmigo y con la que comparto conciertos como Tarque, como Leiva. Sigo admirando a maestros como Lapido, Lichis, Sabina, Calamaro y no sé, igual pierdes un poco de ingenuidad pero sigo teniendo amor por la música y por lo que hago.

Máster, su road manager, se asoma. Es hora de acabar la entrevista. Tras la foto de rigor y la dedicatoria de su flamante último vinilo entra Carlos Tarque –cantante de MClan- y, juntos, empiezan a ensayar Pequeño Rock&Roll, sin instrumentos. Uno no puede dejar de mirar y escuchar embobado. La mitomanía es lo que tiene.

Elegancia aristócrata

28 de Agosto, 2008

Jorge Barbó | ZaragozaDirecto

Quique González. Fotograf�a de Óscar Galván en Flickr
Fotografía: Óscar Galván | flickr.com

Zaragoza ya pudo disfrutar de una de las grandes figuras del panorama musical español en noviembre cuando Quique González se dejo caer por la sala Oasis para presentar Avería y Redención#7. Ya entonces se pudo comprobar que algo había cambiado en su música: estrenaba banda, La Aristocracia del Barrio, y con ella guitarrista-prodigio: Javi Pedreira. Aquel concierto hizo que esta ciudad del viento ya estuviera preparada para una buena (aunque injustamente corta) noche de rock.

Quique González salió el pasado domingo al escenario del Anfiteatro 43 de la Expo con elegancia rockera, vestido con traje negro y camisa roja para ofrecer un concierto también elegante, de rock impecable y genuino. Junto con La Aristocracia del Barrio, el músico madrileño abrió la noche con el potente tema 400 gramos, interpretado en su último álbum con Miguel Conejo, Leiva -vocalista de Pereza y buen amigo del cantante-.

Poco después llegaron Hotel Los Ángeles y Hay partida, ambos interpretados de una forma única para la ocasión. Y es que González acostumbra regalar en sus conciertos versiones casi inéditas de sus propios temas, con toques distintos a los grabados en sus trabajos sembrando, a veces, el desconcierto entre sus seguidores.

No faltó ocasión para rendir un pequeño homenaje a las víctimas del avión de Spanair justo antes de interpretar el inconfundible Cuándo éramos reyes. Fue precisamente al comienzo de este tema cuando, por caprichos del destino, a Quique se le rompió una cuerda de su guitarra, situación de la que supo salir airoso con esa tímida naturalidad a la que tiene acostumbrado a su público.

Tras Miss camiseta mojada, Carlos Tarque -líder de MClan, el otro grupo de la noche- salió al escenario para interpretar a dúo con Quique –sentado tras su teclado adornado cual salpicadero de coche- el tema Pequeño rock and roll. Fue entonces, a la llegada de Tarque, cuando el público se hizo sentir de verdad. Pese al inconfundible talento de Quique González, el tirón comercial de Tarque y compañía ya se había llevado el gato al agua antes, incluso, de que comenzara la noche.

Aún con todo, muchos escépticos de la buena música de Quique González ya se habían dejado seducir a esas alturas por el madrileño. En la recta final de esta brevísima velada de apenas 45 minutos, Vidas cruzadas y el tema Aunque tú no lo sepas –compuesto por González para el mítico Enrique Urquijo- hicieron brillar a Quique ante un Anfiteatro 43 inusualmente repleto y pusieron fin a un concierto jamás demasiado aplaudido y reconocido. Ya se sabe, la miel no está hecha para la boca del asno, aunque éste, en muy contadas ocasiones sepa disfrutarla.

Próximo sábado 30: entrevista con Quique González en ZaragozaDirecto.com